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Rubén Miranda, de las principales orquestas del merengue a crear “El Mambo de Miranda Internacional”

Por Carlitos Jiménez

SANTO DOMINGO, R.D.- El Mambo de Miranda Internacional, es el nombre de la agrupación musical que creó Rubén Darío Miranda, nacido en San Juan, República Dominicana, un gran saxofonista que ha vivido las etapas más importantes del merengue, incluido su auge de las décadas de los 80’s y 90’s. Lo que le dió la base y experiencia para convertirse en lo que es actualmente. Es por eso que se ha mantenido a la vanguardia de la música y con enormes sacrificios y confiado en Dios, ha creado su proyecto musical, que ha dado sus frutos, los cuales, los amantes del merengue disfrutan a través de la radio y de las plataformas digitales de música, como es el caso de su más reciente fusión, “el tabaco es fuerte”, merengue original del “caballo mayor”,  Johnny Ventura y que Miranda le ha dado un toque de Dembow acompañado por su inconfundible saxofón y unas letras diferentes, interpretadas al estilo rap.

Su paso por las grandes orquestas y su debut

El veterano músico, acompañó y dirigió a algunos de los artistas y orquestas más prominentes del merengue en la llamada “época dorada”, como Sergio Vargas, Alex Bueno, Los Kenton, Los Toros Band, La Coco Band, Rasputín, y otros, presentándose en Europa, Estados Unidos y Centro América. En estos viajes aprovechaba para seguir adquiriendo conocimientos sobre la música, especialmente en Nueva York, donde recibía clase privada en Manhattan con un profesor estadounidense.

Su debut como solista, tocando el saxofón, lo hizo en la capital de República Dominicana, tocando instrumentales de Julio Iglesia, Camilo Sexto, Joan Manuel Serrat y otros boleros clásicos de la década del 60. También en esa primera etapa, fue contratado para tocar en uno de los hoteles más famosos de la ciudad capital, El Napolitano.

Su primera vez en una orquesta musical reconocida, fue en La Gran Dimensión del maestro Kiko Valdez, padre del director musical y pianista de dicha agrupación, Juan Valdez con quien ya había compartido en la escuela de música. Allí también plasmaba su talento como saxofonista junto al veterano músico ya fallecido, Pilo Félix, hijo del maestro Plinio Félix, ambos músicos sanjuaneros con quienes, en su infancia y juventud, tocaban en el barrio Los Mojaos de su provincia, San Juan, donde se crió.

«mi primer debut fue con la orquesta (o combo) La Gran Dimensión, con Juan Valdez y el dueño era Kiko Valdez el papa de Juan, por allá por Tenguerengue, por detrás del hospital. Me acuerdo como ahora mismo que mi primer debut fue con Ángel Brugal (que en paz descanse), quien nos montó en un jeep de Brugal y nos llevó por ahí por un campo de Arroyo Cano, un sitio por ahí, en una “enramada” y cuando yo ví que yo toqué esa fiesta con ese saxofón, fue la emoción más grande de mi vida que he tenido, porque la gente siempre me decía en mi barrio, “dale que tú eres bueno” y Kiko y Juan decían: “ese morenito se va a dar duro”. Yo desde niño era inquieto con mi saxofón», dijo miranda durante una conversación en Pirámide Informativa.

La primera orquesta musical que dirigió Miranda, fue en la que su compadre Sergio Vargas, conocido como “el negrito de Villa”, era la voz principal. En ese momento ya Sergio había pegado éxitos junto a “Los Hijos del Rey”, como “la quiero a morir”, “oh Mariana”, “no te preocupes madre mía”, “la tierra tembló”, entre otros.

En aquel tiempo, los dueños del grupo eran, los famosos empresarios, Cholo Brene y Bienvenido Rodríguez.

Después de haber permanecido varios años con los hijos del rey, forma su propia banda musical con Daddy Kendry y Papito. Este ultimo creció en su barrio Tenguerengue. La agrupacion se llamó “Merkin Miranda y Daddy Kendry” y con ella grabó el tema “el soñador” de Raffo. Pero ya cuando este tema estaba a punto de convertirse en un hit, su socio, quien vivía en Estados Unidos, sufrió una enfermedad y no pudo seguir brindándole apoyo económico, por lo que no pudieron continuar su entusiasmado emprendimiento y cada uno tuvo que tomar su camino.

Pero esto no detuvo a Miranda y continuó trabajando, grabando y realizando arreglos musicales.

Trabaja de la mano de los grandes de la industria

Hace varios años, Miranda conoció a los consagrados y reconocidos empresarios de la industria musical, Juan y Nelson, dueños de la disquera Juan y Nelson Enterprise, que opera en Miami, donde reside Rubén Miranda. Ellos creyeron en él y han trabajado todos sus temas que hasta ahora se han escuchado en la radio dominicana y gran parte del mundo.

“últimamente he conocido a Juan y Nelson de Juan y Nelson Entertainment, quienes tienen una compañía en Miami. Ellos confiaron en mí y conocen mi talento y empezaron a grabarme todos esos éxitos que suenan en San Juan y en el mundo entero. Ellos me han apoyado siempre, gracias a Dios; yo también sigo tirando para adelante con un esfuerzo grandioso, agarrado de las manos de Dios y no pararé; seguiré tirando para adelante con Dios delante porque así el éxito está asegurado. Primero Dios y Después el hombre”, expresó Miranda de manera relajada.

Su formación musical

Rubén Miranda, es un músico profesional que desde pequeño sintió atracción por este arte y que desde su infancia comenzó a coquetear con ella, en su natal provincia dominicana, San Juan.

Durante su formación musical, compartió con otros artistas reconocidos como Juan Valdez;  el maestro Plinio Félix (fallecido), quien fue director musical de la banda de música municipal de San Juan de la Maguana y fue su profesor de saxofón y clarinete. Después de ese primer paso en su educación, pasó a la escuela de Bellas Artes del centro cultural Monina Campora, en el municipio de San Juan de la Maguana; luego fue a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, (UASD), a seguir sus estudios y más adelante, estudió en el Conservatorio Nacional de Música en Santo Domingo.

Tuvo la oportunidad de estudiar Jazz con un profesor alemán, llamado Janes, quien también le impartió clase de armonía musical, cuando se interesó también por el bajo y el contra bajo.

El primer instrumento que tomo en sus manos fue una güira, fabricada por el mismo con “hoja de lata”, en su memorable barrio Villa Flores, del mencionado municipio.

“con el primer instrumento que yo empecé fue con una güira, hecha con hoja de lata, ahí en Villa Flores con mis padres, donde yo mismo fabriqué la güira y con un tenedor y un gancho de una peineta de rayos de bicicleta empecé a tocar güira en mi casa. Entonces mi mama me decía “yo no quiero que tu sea músico”, pero ya eso es otra cosa…”, contó Miranda.

Quienes lo inspiraron a tocar el saxofón fueron, su compadre Juan Valdez, a quien, cuando él era un niño, veía sentado en una silla tocando ese instrumento y, además, el sonido de un acordeón que tocaban en un grupo que contrataba su abuela en La Cana de Guazumal de Cañafistol en Juan de Herrera, municipio de San Juan, para que tocaran en las fiestas de palos organizadas por ella.

Este sonido llamó su atención, porque es el que más se parece al saxofón, según explicó Rubén Miranda.

El artista también aprendió sobre la panadería, ya que su padre, Guillermo Santiago Miranda es el dueño de la famosa panadería Miranda en San Juan, en la cual se inició como panadero cuando apenas tenía ocho años de edad, porque su padre quería que el aprendiera ese oficio, pero ese no fue su destino y se separó de esa actividad para practicar su anhelado sueño de ser músico y recorrer el mundo como tal.

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