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Devotos narran milagros de la Virgen de la Altagracia en sus vidas

SANTO DOMINGO R.D.- ¡Estoy curada! ¡Estoy curada!, exclamaba  María Feliz de Gonzáles mientras repicaban las campanas de La Catedral anunciando la siguiente misa.
Feliz de Gonzáles  es una anciana de 94 años, quien le atribuye un sinnúmero de milagros a la Virgen de la Altagracia, siendo  el último la cura de un cáncer, el cual está en progreso, según dice.
 Explica que hace aproximadamente dos años le diagnosticaron un tumor maligno en el pulmón izquierdo. Sin embargo, con entusiasmo  la señora siente cómo el tratamiento que sigue hace su efecto y confía en que será completamente  curada.
A pesar de que su edad no le permite caminar con la misma agilidad que antes, pidió a su hija que la llevara a la misa oficiada la mañana de este sábado en  La Catedral Primada de América, para agradecer a la Virgen el milagro que, según ella, está haciendo en su salud.
‘’Ese milagro lo está haciendo ella porque estoy, me siento que ¡estoy ya curada!, ¡estoy curada!, porque ella me ha hecho ese milagro…” “Yo siento que se está desbaratando, ese tumor se está desbaratando en el nombre del Padre, del  Hijo y del Espíritu Santo”, dice.
La eucaristía a la que asistió María Feliz de Gonzáles estuvo presidida por el vicario Evaristo Heres, quien habló sobre el milagro del nacimiento de Jesús y su madre María.
Otros testimonios
Para  Altagracia Martínez hacerle una promesa a La virgen de la Altagracia fue la esperanza que la mantuvo de pie cuando a su hija le diagnosticaron un tumor.
“Por la intercesión  de ella el Señor me ha concedido la salud de mi hija y tantos milagros que me hace a diario”. A cambio le prometió  ‘’seguir los caminos de su hijo Jesús, porque ella nos lleva a Jesús, seguir los caminos, no separarme nunca de Él.”
Martínez pertenece a la Asociación de las hijas de La Altagracia, pues lleva el nombre de esta Virgen.
Mientras que, Yesenia  Rodríguez acudió a la eucaristía para cumplir con  la llamada Madre protectora de la República Dominicana, a quien le prometió ir a misa y llevarle siempre un velón en su día  si le concedía su salud.
Rodríguez estaba afectada por problemas cardiovasculares, pero después de varias operaciones  asegura que se ha sentido bien.
“Y yo también me llamo Altagracia en honor a mi santa”, agregó.
En tanto, Noemí Pérez también tiene mucho que agradecerle  a la Virgen  y lo cuenta llena de fe y entusiasmo.
“Me ha hecho tantos milagros La Virgen, yo estaba enferma y me fui en vida, después de Dios ella me devolvió la vida, fue un milagro y le doy las gracias”. A cambio le prometió dar amor pues afirma que hace falta en este tiempo.
 Este sábado la Zona Colonial lucía abarrotada de feligreses que acudieron a las misas de las distintas iglesias para honrar, agradecer, cumplir y pedir  sanación a la Virgen de la Altagracia

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